Surge el orto de la aurora
en alborada lechosa,
límpida y prometedora,
con albura esplendorosa.
Trayendo alegrías al alma
con suavidad de caricia
en esa bella hora en calma
de un nuevo día que se inicia.
Y los años van tejiendo
con el tiempo, su rosario,
cuyas cuentas van midiendo
rítmicamente el anuario,
mientras vamos ascendiendo
a la cima del calvario.