Rosas maravillosas e inmaculadas
nacen y viven en el mundo entero,
lises de corolas aterciopeladas
y de brillantes pétalos bellos.
Pero sobre la tierra inmensa
marginada por los puntos cardinales,
existen otras flores más excelsas,
más virtuosas e inigualables.
La hidalguía, la honestidad,
el prójimo, el pundonor,
la conciencia, la magnanimidad,
el sentido humano, el buen humor,
la limpieza de un corazón leal
y sobre todo el desinteresado amor.