Encantadora criatura
de talle escultural y fino,
con moldeada cintura
cual un cimbreante pino.
De ojazos de soñadora
y labios de tentación
que sin besarlos se adoran
hasta la veneración.
De temperamento ardiente,
con lujurias que palpitan
en sus senos, que turgentes
a las caricias invitan,
cual las miradas candentes
de esta bella margarita.