Quiéreme como te quiero
hasta agotar la ternura,
que nuestra unión sea tan pura
como son los sentimientos.
Ternura, crisol del alma
donde el cariño se mece
y que en ella resplandece
porque es maravilla blanca.
El blanco es signo de castidad
como el rojo es de vergüenza,
el verde esperanzas da
y el negro de luto y afrenta,
colores que en su variedad
nos hablan de mil purezas.