Verde y sutil sombrilla
que empuña una mujer bonita
y bajo sus negras varillas
se muestra airosa, exquisita.
Monumental y estatuaria
exhibe sus mil encantos
de beldad extraordinaria,
cubierta por frágil manto.
Cae una llovizna fina
como cristales irisados
y su cara alabastrina
tiene perfiles alados
y su figura es divina
bajo el dosel asedado.