No soy nada

Todo, todo se acaba,
hasta el recuerdo de aquella juventud,
aquella que con fervor de mi vida tanto amaba
por los ricos brotes de pureza y de salud.

Hoy no soy nada, nada
sólo una sombra que se pierde de la luz,
esa luz que en mi paso iluminaba
la grandeza, en los ricos campos mi virtud.

Todo, todo se acaba, todo, todo se acabó
hasta aquellos que tan ciegamente amaba,
los que en mi cuerpo su recuerdo me dejó.
No somos nada, nada, nada,
ellos se marcharon ayer
y yo puede que mañana.

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