Caminante que en incierta ruta
cruza y descruza las veredas
entre el acicate de sus espuelas
y un pugilato de dudas.
Cambia las sendas por los atajos
que le brinda su fantasía,
y su orientación, ya tardía,
le deja más desorientado.
Sigue, no obstante, su rumbo
cada vez más despistado
insiste con afán profundo
en hallar lo que no ha hallado.
Busca el perfecto mundo
que eternamente es ignorado.